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2009/08/15

Emigrando - Reprise



Para aquellos que como yo, sintieran que el viaje no estaba completo sin imágenes.

2009/08/01

"Si algo va bien...

...para qué cambiarlo" dice la sabiduría popular.

Y esa frase podría ser un magnífico resumen de lo que ha pasado hasta ahora desde que las circunstancias me obligaron a abandonar Seattle, pero después del tiempo que llevo sin escribir igual no hace justicia a lo que se espera de este blog, así que me prodigaré un tanto más.

Agradecimientos

Lo primero, por que es de recibo, y por que no lo he hecho ni en los comentarios del blog, ni del facebook, ni contestando a los correos personales, es dar las gracias a todos lo que me habéis escrito por vuestras palabras de ánimo, consejo e información. Me conmueve que a mucha gente le haya llegado especialmente mi relato del viaje de Seattle a San Diego y le haya recordado experiencias similares. A pesar de que pueda parecer un tipo bastante despegado algunas veces os aseguro que a mi vuestros mensajes también me llegan y me confortan y me conmueven y me gustan. Un abrazo a todos.

No es sólo inercia.

Me quería ir de Seattle? Pues a muy poca gente le causará sorpresa si digo que NO. Así en mayúsculas. Entre otras cosas por que "si algo va bien..."

Tampoco tiene que ver sólo con la inercia que uno coge cuando se asienta en un lugar, aunque reconozco que un poco de eso también es.

Suena el despertador y uno se levanta y sigue una rutina establecida a fuerza de costumbre: se lava los dientes, se toma un par de expressos y lee un poco la prensa española por Internet antes de bajar al garaje; Conduce al trabajo y se sabe los atajos para evitar atascos, las salidas, los carriles que van más fluidos; una vez allí saca la badge para entrar en el edificio y enciende su ordenador, introduce las claves y chequea el correo del trabajo; todos los permisos están en regla, accede a las carpetas que necesita, conoce los programas, lo que tiene que hacer, la metodología, las personas que tiene que contactar, a su vez todo el mundo sabe quién es él... termina el trabajo y regresa a la ciudad que después de dos años y medio se ha convertido en su casa, recorre calles familiares hasta que llega a su apartamento, a su hogar; Rebe le espera allí; Saben donde comprar un buen pan, donde buscar los artículos españoles más codiciados, donde están sus restaurantes favoritos...

En fin, a estas alturas ya habréis cogido la idea.

No, no sólo es eso. Simplemente no sentía que hubiera llegado el momento de marcharme de Seattle. Cuando vine a Estados Unidos para larga estancia siempre pensé en un periodo de 5 años, y a estas alturas me había hecho ya a la idea de que esos 5 años serían en Seattle. Corrijo. A estas alturas quería que esos 5 años transcurrieran en Seattle. Y después quién sabe.

La importancia de estar a gusto en el trabajo

He sacado antes el trabajo y no es casualidad, como mal necesario que es. Mi experiencia en Boeing después de los años de trabajo en España ha sido un caramelo que necesitaba. Ha tenido sus momentos duros y extenuantes, y a veces no ha sido demasiado interesante, pero el trato humano recibido y la sensación de formar parte de un equipo y no de trabajar para un cliente chulo, orgulloso y explotador, amen de algunos compañeros de trabajo que he tenido el gusto de conocer, lo han convertido en una experiencia muy positiva.

Salir contentos o satisfechos del trabajo ayuda y predispone a disfrutar de la vida vivas en el sitio que vivas.

Comento esta perogrullada por que es algo que todos los que lo pasáis mal o lo habéis pasado mal anteriormente en el trabajo sabéis la importancia que tiene. Determinada gente para la cual he tenido el disgusto de trabajar anteriormente, bien podrían haberme amargado la experiencia de Boeing hasta el punto de estar feliz de dejarla atrás. Soy consciente de ello.

Por si se me olvidaba ha llegado este cambio. Todavía estoy encontrando mi sitio en la nueva asignación, y desde luego no empezó con buen pie. Me reservaré mi opinión hasta que haya pasado un poco más de tiempo, aunque para la tranquilidad de los más allegados diré que la cosa empieza a mejorar y que el trabajo, que está en fase de prediseño, es interesante profesionalmente.

El embrujo del Northwest

La vida fuera del trabajo, cuando se vive en un sitio como el Northwest y a uno le gusta la naturaleza es rica, muy rica. Lamento no haber sido lo suficientemente elocuente en este sentido. Prácticamente ningún conocido a venido a visitarme en el periodo que he pasado en Washington (en realidad sólo mi amigo Gnols vino, hace ya casi un par de años). La gente escucha Seattle y la idea de un sitio verde, pero sobretodo gris y lluvioso le salta a la cabeza. Se podría entender como algo normal que alguno de vosotros esté más predispuesto a venir ahora que estamos en San Diego, y desde luego no seré yo el que os desaliente, pero de corazón os digo que os habéis equivocado. Allí era donde de verdad podíais haber visto cosas como nunca en vuestra vida. Me siento un poco culpable por que apenas he puesto fotos de aquello, y aunque sea algo que pienso expiar algún día con una serie de post sobre el northwest que tengo en la cabeza, siento que un millón de fotos no harían justicia.

Si, es cierto, el tiempo es un asco. Es el precio a pagar. En España yo era el típico al que el mal tiempo le afectaba bastante, necesitaba el sol. No es que en Seattle no lo necesitara, como todos los Seattlelitas me había vuelto un ser humano fotosintético: a nada que salía el sol salía desesperado de casa para plantar mi culo en un parque! Al principio lo acepté con estoicismo, pero después el mal tiempo llegó a importarme mucho menos de lo que me pensaba.

La lluvia y el aire del océano mantienen una atmósfera siempre limpia y sin contaminación, que permite ver a cientos de millas a la redonda;

01.001.Rainier.as.seen.from.Lake.Washington

traen agua al denso manto de bosque húmedo, poblado de gigantes arbóreos entre los que fascinado me gustaba mirar al cielo;

01.003.Olympic.National.Park-Crescent.Lake-Marymere.Falls.Trail

alimenta a ríos, cañadas, cascadas y lagos que salpican por doquier la zona;

01.005.Olympic.National.Park-Sol.Duc.Falls

en invierno traen la nieve que tanto disfrutaba a las montañas.

01.006.Crystal.Mountain

Las nubes traen consigo una calma serena que como la soledad cuesta aprender a apreciar. Pero que una vez lo haces es capaz de colmarte...

01.007.Olympic.National.Park- La.Push-Second.Beach

Y ay de cuando sale el sol de verdad! estás perdido entonces, pocos sitios en el mundo son tan bonitos! La visión de los bosques impenetrables, desordenados, cuasi caóticos;

01.008.Mt.Rainier-Ohanapecosh.River

llenos de majestuosos troncos perfectos que se erigen hacia la luz;

01.009.Mt.Rainier-Ohanapecosh.Campground.Trees

de lagos de color azul turquesa llenos de salmones, rodeados de montañas y glaciares;

01.010.North.Cascades-Diablo.Lake

de jóvenes cordilleras que se alzan verticales, abruptas y orgullosas y de sus angostos valles alpinos;

01.011.North.Cascades-Easy.Pass.Trail-Fisher.Basin

y de los magnificentes volcanes solitarios de eternos conos blancos de hielo y nieve;

01.013.Mt.Adams

la visión de ese mar salpicado de islas verdes y acantilados de piedra bañados de sol;

01.014.Olympic.National.Park-Cape.Flattery

de sus costas oceánicas plagadas de mordientes agujas de piedra coronadas de árboles y de playas vírgenes llenas de esqueletos blancos de más árboles, esta vez muertos y arrastrados por la corriente;

01.016.Olympic.National.Park-La.Push-Second.Beach

la visión de los animales salvajes, de ardillas y mapaches, de ciervos y osos, de cuervos y águilas, a veces importunados por nuestra presencia, a veces temerosos y a veces curiosos, es tan hermosa que compensa con creces el mal tiempo.

01.016.Olympic.National.Park-Cape.Alava-fawn


He caído irremediablemente en el embrujo y la serenidad del northwest... hasta el punto de que me dado cuenta de que no me importaría comprarme una casa allí y convertirlo en mi lugar de residencia permanente...

Quién me lo iba a decir a mi, que me tenía por un ser tropical!

Marcharme de Seattle ha tenido un coste emocional difícil de definir pero fácil de entender. Pensad en cuando algo importante en vuestra vida que no queríais que cambiara y que dabais por hecho, de repente se termina y tenéis que buscaros un nuevo equilibrio a mala gana. Todos habéis pasado por eso estoy seguro. No es ni mucho menos doloroso o amargo como ha sido en otras ocasiones, pero no por ello deja de ser incomodo y no deseado.

Pero es todo tan malo?

Ni mucho menos. Para empezar nadie dice que no vaya a volver a Seattle. Por otro lado el sur de California es un desconocido para mi y para Rebeca, vivir aquí nos va a permitir explorar otra zona de Estados Unidos, recuperar aficiones que ahora estaban relegadas (como el buceo), aprender nuevos deportes (quizá kite surfing) y de recuperar el moreno.

De momento, parafraseando la cabecera de mi querido blog, quiero pensar que San Diego es un nuevo sitio, que con el tiempo y la actitud adecuada descubriremos que efectivamente se ha convertido en nuestro hogar, con sus cosas buenas (y eventualmente malas) que aportar, y que hará que las cosas buenas de sitios pasados las echemos de menos mientras disfrutamos de otras nuevas, y que las malas queden en el recuerdo trascendidas por las de los tiempos presentes.

Joder, que pedante me ha quedado.

2009/04/30

Skagit Tulip Festival

Nada, que no hay manera de encontrar una lx3 de panasonic en una tienda de fotografía de las tradicionales. O nunca la han tenido o la tuvieron tiempo ha.

En Internet la cosa no esta mejor: En ebay no se cortan un puñetero pelo pidiendo pasta por gilipolleces, vamos que no hay manera de comprarla a un precio razonable ($400-430) y SIN chorradas (ya sabéis, esos 20 artículos basura presuntamente regalados). En amazon ya es la risión: Te piden $600 y se quedan tan tranquilos. Les falta enviártela con un consolador de goma de regalo para que lo disfrutes por donde amargan los pepinos según la estás desembalando. En todos los demás sitios de Internet serios (adorama, BH, etc...) la cámara se encuentra "out of stock".

La Panasonic Lx3, junto con el primer vuelo del 787 o el pleno empleo prometido por el gobierno español empieza a tener claros visos de leyenda urbana.

Esto os lo cuento para que valoréis en su justa medida lo que viene a continuación:

Oscar, el amigo que os comenté que se había comprado una cuando se enteró hace cosa de 10 días de que mi G7 había muerto me sorprendió dejándomela para que me la llevara a uno de los eventos más famosos de la primavera por estos lares y la probara.

(Cojonudo, ahora sólo falta que el 787 levante el vuelo y la gripe porcina esa acabe selectivamente con los 4 millones de parados)

El evento en cuestión es el Tulip Festival en el Valle de Skagit.

Un festival de tulipanes! quién lo iba a decir, no hace falta irse hasta Holanda para ver estas cosas, siempre puedes ir a Seattle que pilla mucho más a mano verdad?

El caso es que a una hora escasa de la ciudad inmensos campos de tulipanes y también de narcisos y lirios de brillantes colores se plantan con el propósito de que yo vaya a echarles fotos. Después los recogen y los venden para sacarse un dinero.

Esta interpretación de la realidad personal e interesada bien pudiera no ser correcta, pero cuento con que la memez os tendrá aturdidos y tendréis pocas ganas de contradecirme, además que yo no tengo ganas de marearos con esto de las flores (por que es un tema que ni me apasiona ni creo que os apasione a vosotros), así que lo vamos a dejar en unas cuantas fotos del evento:



Molan eh?

Por supuesto la Lx3 la tengo secuestrada actualmente. Me habría cambiado de número de teléfono para que Oscar no diera conmigo, pero es que le he pedido un rescate por ella y ya sabéis que estas cosas por teléfono tienen más encanto. Mis impresiones sobre la camarita las dejo para el siguiente post. Ciao!

2009/04/03

Querías nieve?...

Summit - SilverFir Express Lift

El martes pasado andaba yo vigilando las precipitaciones de nieve en las pistas de esquí, lo cual se reduce entre semana realmente a las pistas de Snoqualmie que os presentaba hace tan sólo un par de días. Ya os comenté que desde que empezó marzo esto se ha convertido en una orgía de nieve casi continua, así que el hecho de que hubieran caído 12” en las últimas 24 horas (21” en las últimas 48), y la consecuente decisión de ir al día siguiente a las pistas después del trabajo se podría calificar de “rutinaria” a estas alturas de la temporada.

Hablé con un par de compañeros esa tarde y al día siguiente a las 7 de la mañana los estaba recogiendo a los dos en la puerta de sus apartamentos y montando sus equipos en el ski rack del coche.

El día en el trabajo transcurrió sin incidencias ni eventos notables, lo normal: diseñamos un par de aviones de papel, los pintamos con "retus" carioca de colores molones (poniendo Boeing en el costado eso si) e hicimos competiciones para ver cuál volaba más tiempo. A este proceso se le conoce como mejora de eficiencia y nos llevó alrededor de 30 minutos. Las restantes 7 horas y media estuvieron ocupadas en el registro de los detalles del diseño y del cálculo, estudio de incorporación de las mejoras, recopilación de documentos afectados a revisar, efectividad de los cambios, impacto en otras áreas del avión, impacto en el fabricante, conclusiones, powerpoint de presentación para el comité de evaluación y autorización del cambio. Visto bueno del mismo, comunicación a los demás equipos de trabajo afectados, comunicación al fabricante, comida (mala), revisión de planos y conjuntos e incorporación en las bases de datos del proyecto (product data management). Paralelamente tareas del equipo de stress: nuevo loop de cargas basadas en los admisibles del nuevo papel empleado, incorporación de los datos modificados, correr de nuevo todas las templates de cálculo para asegurar márgenes positivos y puesta al día de los documentos de certificación para las autoridades aéreas. Por último iniciación del proceso de liberación, recogida de firmas de los responsables de proyecto. Liberación. FIN.

Para que luego digan que diseñar aviones es bonito y creativo cagüenlaleche. Y todavía tengo que dar gracias que no me encargo de nada relacionado con Calidad desde que estoy aquí.

A las 3 y media salíamos escopetados hacia las pistas de esquí. Es curioso como en un sitio que llueve tanto no se hayan molestado en poner un asfalto que drene mejor el agua. Las autopistas son un infierno acuático en un notorio intento de las autoridades del estado de Washington de Control de la Población (digo yo).

Tras la visualización de varios accidentes que validan la teoría anterior llegamos al puerto de montaña, constatando la existencia de potenciales condiciones óptimas para el ejercicio del esquí y/o snowboard, es decir, nieva a cascoporro. Así pues nos equipamos convenientemente, accedimos a las pistas y hacemos nuestra primera subida en telesilla. Arriba nos espera un paquetón de los épicos pero demasiado húmedo. La nieve, como ya nos ha pasó la semana pasada en una escapada similar tiene la consistencia del cemento poco más o menos.

Mis compis se amedrentan, las condiciones no son sencillas, demasiada nieve y pesada, pero yo estoy como un niño con zapatos nuevos. Ellos se van a las pistas verdes y yo a los fuera de pista. En estas condiciones lo más importante es asumir que vas a pegarte unos buenos revolcones de nieve y que tienes que buscar las pendientes más fuertes que veas para no quedarte atrapado. Las divertidos recorridos entre pinos y arboles, cañadas y claros en medio de los bosques son todo mios! Yahuuu!!!!

A estas alturas os preguntaréis. Por qué este tío pasa de darnos la brasa con las cámaras de fotos a darnos la brasa con la nieve? Qué le hemos hecho? Y también, por qué nos cuenta ahora esto si lleva todo el jodido invierno haciendo lo mismo?

Pues porque dos horas después y decenas de indoloras pero agotadoras hostias y no menos vueltas de campana, aquí vuestro humilde a la par que intrépido servidor se dio cuenta que el bolsillo donde guarda las llaves del coche cuando va a las pistas tiene la cremallera bajada… el bolsillo está abierto… the pocket is open, er taschen ist espatarraden.

Se atisba el drama. Rezo. Me quito la manopla. Rezo. Meto la mano en el bolsillo. Rezo más. Las llaves no están. Reafirmo de nuevo mi condición de Ateo Profundo.

Crap Crap CRAP, I’M SCREWED!!! (mierda mierda mierda, estoy “Atornillado”)

Vale, son las 7 y media de la tarde. Está nevando y se ha hecho de noche. Estoy atrapado a 60 millas de casa en unas pistas de esquí sin poder entrar en el coche donde están no sólo mis pertenencias personales si no la de mis dos compañeros. Les llamo y les cito en el bar para contarles lo sucedido. Mejor regamos el encuentro con unas cervezas para hacerlo más digerible. Total, si una cosa esta clara es que yo no voy a conducir de vuelta.

Para que terminéis de entender el alcance del problema: Las llaves extra del coche están en casa y las llaves de casa están… dentro del coche. Es de esas veces que te dices: “que cagada macho… y ahora qué?” (Bueno te dices eso y un montón de cosas más autodegradantes que omitiré por esta vez).

Pues tuve la suerte de conocer a un tipo llamado Gary en los fueras de pista que se nos sumó a las cervezas y que tuvo la amabilidad de llevarnos de vuelta a Seattle con nuestros equipos y nuestra semicogorza, por que nos apretamos cuatro jarras de cerveza sin haber comido nada desde las 12 del mediodía. Ninguno de los tres teníamos llaves de casa pero ellos (al contrario que yo) viven en unos apartamentos donde la conserjería está abierta 24 horas. Yo acabé durmiendo en el sofá de uno de ellos (al que conocemos como "el sevillano", un saludo tío!) con un saco de acampada por encima y al día siguiente fui, un poco resacoso y con cara de haber dormido mal, a los apartamentos a la hora que la leasing office abría para conseguir entrar en mi casa. Todo esto vestido de Snowboarder claro. Imaginaos la cara de los de la oficina, 9 de la mañana un jueves en pleno Seattle.

El caso es que después de tener que esperar más de media hora hasta que consiguieran una copia de la llave (que no tenían ninguna manda huevos) pude finalmente entrar en casa, pegarme una ducha y cambiarme.

Llamé al trabajo para contar lo sucedido y comunicar que me cogía el día libre. Después contacté con Javi, un colega que estaba de vacaciones para que me llevara de nuevo a las pistas de Snoqualmie con el juego de llaves extra para que pudiera traerme el coche. Me dijo que habían caído otras tantas pulgadas de nieve por la noche y que si íbamos para allá era para volver a subir a las pistas. A lo mejor alguien más sensato le habría mandado a la porra pero como quiera que el que suscribe estas palabras no cae en semejante categoría, media hora después estaba con la ropa de snow otra vez puesta y camino a The Summit.

Cuando llegamos entre lo que había nevado esa noche y los quitanieves pasando por la carretera habían sepultado a Goyo bajo la nieve, pero todo estaba dentro tal y como debía. Me costó 20 minutos con la pala sacarle de allí (si, llevo pala de nieve en el coche, no seré sensato pero lo reconozco y tomo medidas en consecuencia). Después de hacer el cabra durante tres horas o así, con toneladas de nieve fresca y nadie en las pistas (y todo enparanoiado con las llaves y chequeando cada cinco minutos que permanecían en el bolsillo y la cremallera subida del todo) volvía a Seattle satisfecho y con una paliza en el cuerpo de tres pares de narices.

Cuando por fin hube devuelto todo lo que había en el coche a mis amigos y volví a encontrarme dentro de casa, esta vez sí, con Goyo durmiendo en el garaje y todo solucionado, no pude por menos que decirme “... pues toma nieve”

Summit - SilverFir

2009/03/31

Summit at Snoqualmie

Summit es el nombre de las pistas de esquí más cercanas a Seattle y más entrañables también. Siempre ocuparán un lugar en mi corazón como el sitio donde realmente aprendí snowboard, un deporte que me tiene enganchadísimo y sin el cual no se muy bien como sobreviviría los húmedos y grises inviernos seattlelitas.

Varios son los motivos que hacen de Summit un sitio ideal para aprender. El primero de ellos es su cercanía a Seattle: La estación de esquí se encuentra en el puerto de Snoqualmie Pass, a menos de una hora del centro de la ciudad por la autopista I-90 (si si, aquí llegamos a las pistas con autopista de cuatro carriles por sentido).

Después tenemos las características del terreno en el que se asienta la estación. Summit se sitúa en las laderas de un amplio valle y tiene cuatro áreas principales, conocidas como West, Central y East, separadas entre sí por pequeños bosques pero conectadas a su vez mediante caminos que permiten el paso entre una y otra zona y Alpental al otro lado de la autopista I-90. Hay multitud de pistas de todos los niveles, algunas estrechas entre árboles y empinadas por las que despeñarse y otras magníficamente anchas y tendidas ideales para aprender. Hay fuera de pistas y uno de los parques de nieve más acongojonantes que puedes encontrar en todo el estado de Washington.

Si bien es verdad que Summit es una estación humilde si la comparamos con Steven Pass (cuya zona de Mill Valley es, sencillamente, increíble, con dos telesillas que dan servicio a tres zonas diferenciadas de un mismo valle bastante aislado del resto de la estación y donde todo vale y puedes pasarte el día haciendo fueras de pista sin repetir ni una sola vez), el parque de nieve es lo mejor que he visto (para aquellos que se quieran partir los cuernos claro): barandillas de diferentes anchos y formas, saltos de todos los niveles, half pipe... El telesilla de Central Express hace todo el recorrido por encima del parque, y es toda una gozada ir subiendo viendo a la gente haciendo virguerias en el aire (que por cierto, aquí no se quiénes están más locos, si los esquiadores o los snowboarders... hay mucha gente con un nivel alucinante).

Otro de las grandes bazas a favor está en su horario. En plena temporada la estación de Summit funciona hasta las 10 de la noche todos los días de la semana, lo que la hace ideal para escapaditas entre semana después del trabajo. Por aquello de hacer algo de deporte y sobretodo, des-alienarse del curro y todo lo relacionado.

Por último los precios. Los pases diarios de Summit ("forfaits") son caros para lo que ofrece en comparación con otras pistas de esquí de Washington, pero sus pases de temporada son toda una ganga. Por 390 dólares tienes el pase de temporada completo (que aquí son casi 5 meses). Por 100 dólares más tienes acceso ilimitado también a la zona de Alpental, considerada como la joya de la corona y para esquiadores avanzados, con terrenos cañeros de verdad. Las escuelas de aprendizaje también tienen unos precios muy decentes (100 dólares tres clases más forfait más alquiler de material) y si ya encima te coges las clases del club de Boeing (que tiene su propia cabañita en Summit Central por cierto) ya es de risa, por 100 dólares recibes 6 clases!. Esto hace que Summit tenga un carácter marcadamente familiar, sus precios lo hacen ideal para que los niños aprendan en sus escuelas de esquí mientras los padres están disfrutando de las pistas.

A lo largo de la temporada se suceden un montón de talleres, demostraciones de las marcas punteras, competiciones de frestyle, slaloms, conciertos de música en vivo... en fin, esto para los que tengan tiempo para esas cosas, yo cuando voy me paso el día comiendo nieve en los fueras de pista y no puedo decir que disfrute mucho de todas esas actividades ja ja!

No me enrollo más, os dejo a continuación con unas cuantas fotos. Es una pena que ni siquiera tenga una triste imagen de la zona que más me gusta de Summit, la zona de Silverfir Express, con pistas que se entrecruzan en una zona boscosa formando grandes islas de arboles entre ellas que son auténticos laberintos de caminos por los que perderse (uno de los fueras de pista más divertidos que conozco), aún así hay vistas bonitas que espero os gusten.

06.006.Summit.Central.at.Snoqualmie

06.005.Summit.Central.at.Snoqualmie

06.008.Summit.Central.at.Snoqualmie

06.020.Central.Cascades.as.seen.from.Summit.Central.at.Snoqualmie

06.001.Summit.Central.at.Snoqualmie

06.040.Summit.Central.at.Snoqualmie.at.Night


Disfrutad del resto de la galería de fotos.

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Este post va dedicado a todos aquellos que han compartido mis experiencias en estas pistas de esquí, Santi, Maroto, Ruben, Javi... en fin, sois muchos más, daos por aludidos!

2009/03/16

Buceando en Nieve

Probablemente algun bloguero se haya percatado de mi ausencia en los comentarios de su bitácora estas dos últimas semanas, o quizá se de cuenta cuando vuelva a aparecer (esa clase de sensación que sólo percibes cuando te encuentras con un conocido y echas cuentas de cuánto hace que no tienes contacto con él). Los que son seguidores de BmA (los que hayan quedado desde que empecé a exorcizar mis demonios en el blog en vez de contar mi experiencia americana) quizá hasta me hayan echado de menos, en plan "oye, el bonachela hace tiempo que no escribe no?". Por último algunos allegados y amigos cercanos estarán esperando como agua de mayo que conteste sus correos o llamadas de atención en el facebook (que si, que he recibido, y que contestaré más pronto que tarde).

Desde luego somos unos auténticos animales sociales, y cuando uno de la manada deja de emitir aunque sea la comunicación básica se le reprocha, y tanto si esto sucede como si no, uno se siente mal y tiene la necesidad de dar explicaciones.

Las razones son variadas, y hay que buscarlas en un estertor del moribundo proyecto en el que trabajo que ha exigido un sobreesfuerzo estas dos últimas semanas; también en que personalmente me he encabezonado en aprender un poco de Premiere para jugar con la edición de vídeo; pero sobretodo tiene que ver con que han caído unos 7 pies de nieve desde que empezó marzo.

05.045.Stevens.Pass.HDR

Pensemos un momento en ello: 7 pies que equivalen a 7x12=84 pulgadas, que para los no versados en las medidas imperiales equivalen a 84x2.54 cm=213.36 cm de nieve. Es decir más de 2 metros de nieve nueva en dos semanas. A esta burrada de nieve se la conoce en los círculos de entendidos como "paquetón de nieve" y "cremita" y los más finos también la llaman nieve polvo. Por aquí alguno más fantásticos y añorantes de gestas valerosas de otros tiempos denominan a estas condiciones como "Epic Powder" (Nieve en Polvo Épica).

Fijaos como sería la cosa que este domingo nos quedamos atrapados en las pistas de Stevens Pass durante tres horas por la tarde por que los de WSDOT estaban haciendo control de avalanchas dinamitando los excesos de nieve para prevenir deslizamientos incontrolados sobre la carretera de vuelta a Seattle. En los fuera de pista bajábamos entre los pinos con las tablas sumergidos en la nieve hasta la cintura, y no estoy exagerando. Algunos momentos más que snowboarding aquello se asemejaba a snowdiving.

En las pistas de esquí de por aquí no saben lo que son los cañones de nieve, no hace falta. Las medias acumuladas de caída de nieve de las temporadas rondan los 10 metros de nieve en casi en todas las estaciones (en Mt. Baker, cuna del Snowboard, tienen el record mundial de nieve acumulada en una temporada con casi 29 metros), pero aún así en los tres años que llevo subiendo a las pistas nunca había visto el tremendo paquete de este fin de semana. Increíble lo que se está acumulando allí arriba, y lo mejor de todo es que siguen cayendo alrededor de 20 centímetros más todas las noches, de manera que el próximo fin de semana se adivina tan extremo como los dos anteriores!

Sea como fuere, lo siento mucho pero con semejante nieve toda mi vida social fuera del trabajo queda restringida temporalmente hasta que las condiciones en las pistas se normalicen, momento en el cual se volverán a abrir los canales de comunicaciones correspondientes y con mucho gusto.

Por de pronto os dejo con la galería de fotos que hice hace un par de semanas en Stevens Pass y un video de las mismas pistas que he encontrado en youtube:

2009/01/20

De Cascadia a "cascarla" no hay tanto...

Ahora que hace ya más de un centenario del famoso terremoto que asoló San Francisco en 1906 uno se acuerda del no menos famoso Big One que azotará la ciudad tarde o temprano. Concebir San Francisco con su fatídico destino, su antagónica destrucción, forma parte de la imagenes populares que tenemos de la ciudad, a saber: Golden Gate, los tranvías, las calles con cuestas para hacer persecuciones con coches que saltan, Chinatown y lo del rollo gay. Desde que era pequeño siempre he pensado con respecto a San Francisco que era un alivio no vivir en una ciudad avocada a la destrucción en cualquier momento.

En realidad sabemos (y si no no pasa nada, que hoy vengo yo con la gorra de profe puesta) que hay dos enormes placas tectónicas en constante lucha en la costa oeste del norte de América (ver gráfico adjunto): la placa del Pacífico y la propia de América del Norte. La zona más famosa de confluencia entre ambas placas es la conocida como Falla de San Andrés, que recorre desde el norte de California hasta México y que pasa justo al lado de la ciudad de San Francisco (casi es más apropiado decir debajo). Los terremotos en la falla de San Andrés son producidos por la fricción entre esas dos grandes placas antes mencionadas, que en esa zona se dirigen en sentidos contrarios (la de América se dirige hacia el sureste mientras que la Pacífica lo hace hacia el noroeste).

Si seguimos la falla hacia el norte encontraremos que adyacente a ella tenemos lo que se conoce como una Zona de Subducción. La diferencia principal entre una falla y una zona de subducción es que en la primera las dos placas chocan una contra la otra, mientras que en la segunda una de las placas, la más densa (que es la que tiene agua) se introduce por debajo de la placa menos densa.

Así, el área que comprende desde el Norte de California, Oregon y Washington hasta pasada la Isla de Vancouver en Canadá se encuentra frente a la conocida como Zona de Subducción de Cascadia. La magnífica costa noroeste de América del Norte es de hecho prototípica de una zona de subducción, con una orografía bastante patente reflejada en multitud de islas, imponentes cordilleras costeras (Como las Olympic Mountains o el Cascade Range) y la significativa presencia de volcanes aislados producidos por la terrible fricción entre las placas, que hace que se funda el magma y ascienda a través de la corteza. Estos volcanes se encuentran invariablemente también cerca de la costa. De norte a sur así según recuerdo: Garibaldi en Canada; Mount Baker, Glacier Peak, Mount Rainier, Mount St.Helen y Mount Adams en Washington; y Mount Hood, Jefferson y lo que se conoce ahora como Crater Lake, que antes de su colapso era Mount Mazama en Oregon. Y estos son los principales! hay por lo menos una decena más de volcanes menores en la zona.

Una de las zonas de subducción más famosas (por infame) de los últimos tiempos es la que se encuentra frente a las Islas de Indonesia en el Océano Indico. Fue esta la zona de subducción donde ocurrió el terremoto de Indonesia del 2004 y el subsiguiente tsunami que asoló no solo las costas cercanas de Sumatra y Tailandia si no también las más lejanas de Sri Lanka y Maldivas. A raíz del destructor evento los científicos empezaron a estudiar otras zonas donde se pueden producir situaciones parecidas y digamos que Cascadia, por sus características y similitudes con la zona de subducción frente Indonesia (son por ejemplo casi del mismo tamaño), es uno de los puntos que han suscitado más interés en estos últimos tiempos. Y aquí es donde empieza el mal rollo del post.

Empecemos por las olas gigantes. Para entender cómo se provocan los tsunamis hay que entender cómo se acumulan y se liberan las tensiones en una zona de subducción. Básicamente existe una gran fricción entre las dos placas que están rozando. La más densa al introducirse bajo la otro provoca que la que queda encima se vaya combando fruto del rozamiento (como un gigantesco labio de tierra que se mete hacia dentro, comprimiéndose y elevándose). Toda esa titánica energía potencial se libera de tanto en tanto, provocando una especie de efecto resorte que hace que de repente la placa superior resbale sobre la inferior, bajando literalmente cientos de metros. Nos encontramos entonces con que en el océano tenemos miles de millones de hectolitros de agua (o más!) que de repente se quedan sin nada debajo, y que por la fuerza de esa costumbre llamada gravedad, caen de golpe provocando sendas olas gigante en direcciones opuestas, una hacia la costa cercana y la otra hacia el interior del océano.

Por otro lado, las ondas de energía que provoca semejante evento son devastadoras, provocando terremotos de grandes magnitudes (el de Indonesia fue de 9.2 en la escala Richter).

Volvamos ahora a la zona de Cascadia que nos ocupa: Lo cierto es que no se tiene registrado ningún terremoto importante ni ningún tsunami en la zona del Noroeste americano. (Bien). Pero bien pensado Estados Unidos es un país tan joven que no tiene recuerdos escritos de más allá de un par de siglos atrás, y eso es un abrir y cerrar de ojos si lo miramos desde una perspectiva geológica. (No tan bien). Si les preguntamos a los que estaban aquí antes de que los diezmaran, les metieran en reservas y les dieran las llaves de todos los casinos de los alrededores, resulta que si que hay algunas leyendas de origen indio relacionadas con olas gigantes, pero lamentablemente al ser la tradición india de carácter oral digamos que el hecho de la existencia de tales leyendas queda caracterizado como algo significativo pero anecdótico. (pero huele a cacota ya)

Sin embargo una nación muchísimo más antigua al otro lado del Océano Pacífico si que guarda registros de tsunamis: Japón. El estudio de su historia revela la aparición de lo que los japoneses llamaban Tsunamis Huérfanos, olas gigantes que llegaban a la costa provenientes del Este sin estar precedidas por terremoto alguno. (y? Japón está muy lejos) Por otro lado el reciente estudio de secciones representativas de los litorales de la costa de Washington (concretamente la Península Olímpica, dichas secciones se leen como los anillos de un árbol más o menos, claro que la escala es distinta... que carajo, lo tenéis que haber visto en los reportajes de la 2 alguna vez) han revelado también la existencia de tsunamis que han devastado secciones enteras de bosques anegándolas bajo arena de mar. El cotejo de estas secciones del litoral de Washington con los registros japoneses revelan una coincidencias temporales pasmosas, y permite validar la teoría científica de que las olas huérfanas que llegaban a Japón procedían de la zona de Cascadia y que ambos eventos están relacionados. (Esto que parece guay no mola nada en realidad). Lo que significa a su vez que hubieron fuertes terremotos en la zona (veis?). Se conoce con bastante exactitud el más reciente, que se produjo hace 309 años, el 26 de enero de 1700 y se sabe que hubo otro unos 400 años antes. En total hay evidencias geológicas de al menos 7 grandes terremotos en los últimos 3500 años. lo que arroja una media de un terremoto cada 300 a 600 años.
Creo que las matemáticas de todos alcanzan para la conclusión a la que los científicos han llegado: "No tenemos ni puta idea de cuando puede volver a pasar, pero si sucede dentro de 10 minutos no habría de qué extrañarse". (Debuti, heme aquí que me acabo de enterar de que vivo en una ciudad avocada a la destrucción en cualquier momento, igualico que si viviera en San Francisco, pero peor, por que aquí los terremotos son todavía más tochos.)

De hecho un superordenador de la Universidad de san Diego simuló hace poco lo que podría ser ese próximo terremoto. Se tomó la misma magnitud de 9.2 grados en la escala Richter que el que sufrió Indonesia y los resultados son poco alentadores para los que vivimos por aquí la verdad. Seattle y sus rascacielos estarían, digamos, ante un futuro comprometido cuanto menos. La tierra se movería según la simulación alrededor de 60 centímetros por segundo en Seattle, pero podría llegar a un metro... un (uno, one, guan, "1") metro!. Además estas altas velocidades de movimiento de la tierra irían acompañadas de significativas sacudidas de baja frecuencia que durarían no menos de cinco minutos. Lo cual es una barbaridad. (Lo que es es una putada, por que una vez más os recuerdo que Rebe y yo, una panda de amigos, bastantes españoles, mucha gente buena entre la que nos incluimos da la casualidad que vivimos aquí).

Siento que la mayoría de los enlaces estén en inglés, pero es que sencillamente la información es español es cochambrosa a su lado. En youtube podéis ver un documental de la BBC (nuevamente en inglés) en 5 capítulos llamado "El Próximo Megaterremoto" que habla precisamente del tema y donde sale una morbosa simulación de qué le pasaría a Seattle.



(En fin, todo chachipirulijuanpelotilla-superhiperguay-delamegamuerte, esto último nunca mejor dicho.)

2009/01/13

La luz al final de un tunel que no se ha empezado a construir

Una de las cosas que más me gustan de cómo se lleva la gestión de infraestructuras urbanas en Washington y Seattle es que se le da mucha voz a la gente. Para cualquier proyecto que se va a acometer llegan avisos a casa informando de reuniones donde se hablará del proyecto y se recogerán las inquietudes y comentarios de la gente (ojo, que no digo que al final las reuniones sean meramente informativas a la postre, pero al menos el proceso parece muchísimo más participativo de lo que estamos acostumbrados en España).

Me sorprendió mucho por ejemplo que hubo incluso un concurso de ideas en el que se animaba a la gente, con la base de un mapa del parque de Seattle Center (el parque de la Space Needle) impreso en los periódicos locales, recrear un futuro uso del espacio, y enviarlo para su consideración. Mi idea por cierto, que nunca envié, era demoler todos los edificios y convertirlo en un pequeño bosque, en el que la Space Needle fuera el árbol más grande. Sería genial tener un bosque en el medio de la ciudad! La locura no es contagiosa, y el plan final para el parque, mucho más típico y normal, se puede consultar aquí.

No sólo hay un montón de proyectos de mejoras inminentes y se hace por comunicarlo, lo más alucinante es que se aprueban planes que abarcan periodos de tiempo laaaargos, como el plan de mejora de la red de transporte público para potenciar y hacer crecer la red de tren, tren ligero y autobuses de toda la región, que abarca hasta el 2023... 14 años vista!. Nada de legislatura a legislatura para apuntarse los tantos como en nuestros acostumbrados gobiernos provinciales.

Varios son los proyectos que el gobierno estatal tiene en mente, entre los más gordos estan el reemplazo en la 520 del Evergreen Point Bridge (una especie de escalextric sobre el lake washington) y la mejora de todo el pontón flotante que cruza el lago y que conecta la ciudad con Bellevue o el ensanche de la autopista I-405 (que de Bellevue a Renton está intratable la verdad); pero la joya de la corona en cuanto a proyectos se refiere hoy en día está en la sustitución del viaducto del Alaskan Way, es la joya de la corona y el mayor dolor de cabeza al parecer de la gobernadora Chris Gregoire, que ha tardado 8 años en tomar una decisión frente las distintas opciones que se barajaban.

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El punto de partida es sencillo. El viaducto (que podéis ver en la foto de arriba a la izquierda, bajo los rascacielos) fue construido en los 50 y está muy deteriorado. Hay cierto riesgo de colapso, especialmente si hay un terremoto (más sobre esto en el próximo post, que ya veréis es para partirse de la risa que da) y el propósito es desmantelarlo pase lo que pase en el 2012, y cuando digo pase lo que pase, me refiero a haya o no plan alternativo de sustitución. Además toda la zona de los muelles que está soportada con pilotes de madera necesita ser reemplazada también, debido a lógico desgaste de la madera cuando la metes en agua...

8 años es una barbaridad de tiempo, y eso por no contar los millones de dólares invertidos en los estudios de las distintas proposiciones y las dos votaciones que la gobernadora se ha acabado pasando por el arco del triunfo para impulsar finalmente una opción que no formaba parte de las originales.

Y es que el problema radica en que un proceso tan democratizado tiene una gran parte de utópico, y las cosas no acaban funcionando como deben. Se presentaron tantas propuestas (8 diferentes) y se dividió tanto a la gente que ahora, se escoja la que se escoja, nadie va a estar contento. El proyecto tiene desde hace años, agarraos, hasta su propia página de flickr, donde se enseñan las diferentes propuestas. Éstas iban desde rehacer el viaducto a hacer un falso túnel en el waterfront, pasando por convertir el espacio en una avenida normal y corriente. La decisión tomada hoy por la gobernadora ha sido a favor de un tunel de verdad, que iría por debajo de la primera avenida más una calle de doble sentido con semaforos en un waterfront reconstruido y mucho más espacioso que el de ahora. Particularmente a mi me parece una buena idea, lástima que por aquí no conocieran a Gallardón o a estas alturas ya estaría hecho. Y además tendríamos 200 kilómetros de metro. Por lo menos.




Pese a la discrepancia de muchos Seattlelitas creo que un túnel es la mejor opción con diferencia, conseguiría mover a la gente tan rápido como el viaducto a través de la ciudad y se puede construir sin afectar prácticamente al tráfico actual ya que el viaducto seguiría en pie durante la obra; y lo más importante bajo mi punto de vista: se recuperaría todo el frontal de la ciudad para hacer parques, comercios y viviendas. Las oportunidades de negocio son extraordinarias y en el fondo, es lo que cualquier ciudad moderna está haciendo últimamente, mejorar las infraestructuras y recuperar espacios para el ciudadano, humanizándola. Sólo ver cómo ha cambiado a mejor el extenso frontal al mar de Barcelona justifica el dinero que se invirtió en su momento y estoy seguro que una vez se terminen las obras alrededor de la M30 en Madrid y la gente disfrute de un hermoso parque paseando a la vera del Manzanares nadie lo verá como un mal paso en el devenir de la capital.

Para terminar, aquí os dejo una bonita animación de una de las opciones estudiadas. La verdad es que está muy currada y hasta se ve el edificio donde vivimos Rebe y yo (minuto 2:35, entre la 5ª y la 4ª avenidas, el edificio de la derecha).


No hay quien se lo trague claro, en realidad estaría lloviendo, pero vamos, por lo demás está curiosa.)


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Por cierto, a gente de WSDOT (Washington State Department of Transportation) tienen incluso su propio canal de youtube! si le echais un vistazo a los videos veréis el último que se ha hecho con la opción del tunel y algunos más curioso de como quitan la nieve con snowblowers y realizan explosiones controladas para provocar avalanchas y mantener la seguridad en los pasos de montaña que utilizamos habitualmente para ir a las pistas de esqui.

2009/01/04

Navidades Blancas

Os debo una barbaridad de fotos, lo se, y muchas veces lo que ocurre es que quedan sepultadas por las nuevas que voy haciendo (electrónicamente hablando claro) y algunas veces hasta siento que pierden el sentido de que las ponga.

Antes de que me pase eso con las fotos de estas navidades me he puesto las pilas y he preparado unas galerías de fotos en Flickr para enseñaros las navidades blancas que hemos pasado por aquí en Washington este año. Espero que os gusten!

Seattle bajo la Nieve

Las tormentas de finales de diciembre colapsaron prácticamente la ciudad. Siendo una ciudad costera Seattle no acostumbra a registrar tal cantidad de nieve y además no suele cuajar cuando cae, pero esta vez la cosa fue diferente, no solo las precipitaciones fueron más abundantes que de costumbre sino que además las tormentas venían acompañadas de un frente frío que bajó la temperatura por debajo de cero unos cuantos días e hizo que la nieve permaneciera y lo que es peor, que parte de ella se convirtiera en hielo.

La falta de infraestructuras adecuadas más la negativa del gobierno de la ciudad de utilizar sal en las calles (hace unos años decidieron de utilizarla por que se demostró que era perjudicial para los salmones del puget sound) provocó que gran parte de la ciudad se paralizara: las calles más empinadas se cerraron al tráfico (y creedme, la zona urbana de Seattle está llena de colinas y calles empinadas) el transporte público dejó de funcionar, las escuelas cerraron, algunos negocios también... en fin, muy divertido todo...

Pero no iba a ser todo malo verdad? Desde luego yo disfruté paseando por la noche por ahí y sacando fotos de la ciudad llena de nieve!

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Navidad en Leavenworth

Leavenworth es un pueblecito que se encuentra al otro lado de las North Cascades, en lo que se conoce como Washington central. Es uno de los pueblos más atípicos que se puedan visitar por aquí, y ello lo hace especialmente turístico. La razón es que es clavado a un auténtico pueblo bávaro! En los sesenta, después de más de 30 años desde el crash económico del 29 el pueblo seguía muerto y la economía por los suelos. Los habitantes decidieron hacer algo drástico para sobrevivir y esta fue la opción que eligieron: reconstruir el pueblo como si fuera alemán, utilizando las hermosas North Cascades como sus particulares Alpes.

Con más de 2 millones de visitantes al año y más de trece festivales en el calendario podemos decir que la idea fue todo un acierto. Más de la historia de este curioso emplazamiento aquí.

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Luces de Navidad

Al margen del Oktoberfest otro de los festivales más conocidos de Leavenworth es el de la "Ceremonia de Encendido de las Luces de Navidad". Si bien no estuvimos presentes en el festival en si (en realidad son fiestas que se reparten en 3 fines de semana durante diciembre) las luces estaban allí en todo su esplendor para darnos, junto a la nieve, una auténtica noche de navidad que compensara al menos en parte estar tan lejos de la familia.

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El Lago Wenatchee

La zona de Leavenworth es conocida también por sus enormes oportunidades de actividades al aire libre, (claro que en esto es como la mayor parte de Washington), desde hikings por las montañas hasta raftings por el rio Wenatchee, aquí hay de todo.

Una de las áreas más conocidas de esparcimiento en el Lago Wenatchee, unas 18 millas adentro en las montañas atravesando el Cañon Tumwater, en un valle glacial de la parte oriental de las North Cascades. Aquí se puede hacer de todo también, desde pescar y kayaking hasta esquí nórdico o de fondo en invierno. Para llegar se coge la U.S. Highway 2, una carretera que atraviesa las montañas hacia el Oeste y que también pasa por Stevens Pass, unas de las pistas de esquí más conocidas del estado (y que ya hemos disfrutado esta temporada je je).

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2008/05/19

18 de Mayo, hace 28 años

Mike miró a su esposa, Lu preparaba el desayuno de gachas de avena. Era una mañana preciosa la de aquel domingo en el "Valle de los Gigantes" en la ladera del Monte Black. Su hija Bonnie, de 4 años, jugaba con Terra, su hermanita pequeña de apenas 3 meses, y le contaba a su peculiar manera cómo se utilizaban los diversos utensilios de camping que había esparcidos por enrededor. Bonnie estaba feliz, casi sobreexcitada, era normal teniendo en cuenta que era la primera vez que pasaba la noche en una tienda de campaña. Mike se sonrió, adoraba a sus hijas y le encantaba estar allí, era uno de sus sitios preferidos en Green River Valley.

Los milenarios árboles, algunos de más de dos metros de diámetro, hacían honor al nombre del lugar y se levantaban como torres hacia el cielo. Su vista se dirigió al abandonado refugio de cazadores de alces junto al que habían acampado. "No tardará en desmoronarse, la hiedra crecerá sobre las piedras y entonces nadie sabrá que este sitio estuvo aquí", pensó mientras tomaba una foto con su cámara para la posteridad. Conocía el refugio desde hacía tiempo, y le habían dicho que no lejos de allí era posible encontrar una mina abandonada. Precisamente eso les había hecho decidirse por aquel sitio, total, no era un hiking muy largo desde el coche: unos 5 kilómetros, no más de hora y media con las niñas; y la oportunidad y aventura de descubir una mina abandonada era demasiado atractiva como para despreciarla.

Sobre las copas de los arboles el día era claro y el cielo de un intenso color azul... pero Mike se sentía intranquilo, algo no era normal y no sabía decir el qué. Entonces reparó en lo que le extrañaba... todo estaba en calma, en demasiada calma, no era capaz de oir a ningún pájaro cantando de hecho. Nada de nada.

Justo cuando iba a comentárselo a Lu empezó el ruido: un sonido grave, retumbante. Casi inmediatamente empezaron a notar las sacudidas de lo que parecía un terremoto. Se apresuró a reunirse con su familia y cogío a Terra en brazos. Los oidos empezaron a dolerle, la presión atmosférica parecía acrecentárse por momentos. "Traga, traga!" le dijo a Lu, Bonnie estaba asustada agarrada al pantalón de su madre "traga Bonnie cariño...". La presión iba en auménto y el mismo tuvo que tragar varias veces y aún así los oidos le molestaban, protestando por le súbito cambio. Terra rompió a llorar.

"Dios mio, que está pasando?" preguntó Lu. Habrian pasado 30 segundos desde que el ruido empezó a oirse. Mike miró de nuevo hacia el cielo, impelido a buscar respuesta a la pregunta de su esposa, y entonces lo vió. Una columna enorme de ceniza negra empezaba a asomar por la cresta del Monte Black. "Es una erupción Lu!, corre, toma a Terra, recoge las cosas, corre!" apremió. Lu tardó unos momentos en reaccinar. Mike cogió la cámara y corrió hacia un claro en el bosque a poco más de 40 metros de donde se encontraban. Oyo a Lu que le gritaba pero no entendió lo que decía "Recoge, recoge ya!" grito de nuevo. Cuando llegó al claro vió la nube avanzar ladera abajo. Era descomunal, negra, viva, y se movía endiabladamente rápido. Levantó la cámara y tomo una foto, otra, otra, así hasta 12 antes de que el miedo y la razón le hicieran volver al campamento. Ayudó a su esposa a terminar de meter las cosas dentro de la tienda y corrieron hacia la cabina de madera a buscar refugio.

Una vez allí se acurruron en una esquina, el estruendo estaba cada vez más cerca y él les cogió de la cabeza, intentando abarcarlos con sus brazos para protegrerlos futilmente de lo que estaba por llegar. "Dios, haz que el refugio aguante" imploró para si. Los segundos se hicieron interminables. Como cuando esperas algo inminente y no termina de llegar. Y entonces llegó. La luz desapareció y se vió reemplazada por una oscuridad total. El viento silbó con violencia e hizo zozobrar toda la cabaña. Los cristales aguantaron, pero las cenizas se colaban por todas partes por los agujeros y grietas de la cabina. El estruendo era horroroso, el calor sofocante hasta el punto de quemar en el paladar y en las fosas nasales. El golpe de aire termino tan pronto como llegó, pero el ruido se mantuvo. Mike encendió la linterna que llevaba con él. Apenas podía ver la cara de su esposa a su lado, y ni hablar del espacio donde se encontraban. La negrura lo había invadido todo y las cenizas y el humo se metían en los ojos haciéndole llorar. "Tapa a Terra!" le grito a su mujer sobre el ruido, y le alcanzó un plastico que vió a sus pies con la linterna. Su mujer no le oyó, pero pareció entenderle, arrebujó a su pequeña que lloraba desconsoladamente con las mantas y la puso el plastico por encima.

Empezaron a toser descontroladamente. Tenía que hacer algo, el ambiente era irrespirable, el humo y las cenizas amenazaban con ahogarlos a todos si la cosa seguí así. Se palpo la cintura, allí estaba la cantimplora colgada. Tuvo una idea, se quitó una de la botas y se sacó el calcetin. Tomó un trado de agua y después lo empapó con agua de la cantimplora y empezó a respirar a través de él. Olía a rancio, pero se podía respirar, y el picor de garganta fué cediendo. Se quitó la otra bota e hizo lo mismo con el otro calcetin, dándoselo a su mujer e indicándola que hiciera lo propio con Bonnie. Bebieron agua e hicieron beber agua a Terra, que bajo el plasticos seguía llorando.

Perdieron la cuenta del tiempo. Terra se quedó dormida después de llorar por más de media hora, agotada. Seguian respirando a través de los calcetines, aunque lo peor ya había pasado. A través de las ventanas empezaron a distinguir un poco de luz, muy debil al principio, pero que se iba acrecentando a medida que pasaban los minutos hasta que se quedó en una luminosidad de carácter lechoso, irreal. El viento había cesado totalmente y veían las cenizas posarse poco a poco en el suelo. "Es la nieve del demonio" dijo Bonnie quedamente con su vocecita. . .

Por fin se atrevieron a salir, había pasado una hora. Todo estaba cubierto por una capa de más de 20 centímetros de ceniza. Un universo gris. Recogieron el campamento tan aprisa como pudieron con la intención de llegar al coche y marcharse de allí, y con las mochilas a la espalda y cargando con sus hijas Mike y Lu comenzaron a andar por el bosque penosamente. Las cenizas habían borrado cualquier rastro del camino que les había llevado alli, y Mike se dejaba llevar por los recuerdos de decenas de veces anteriores y por la intuición. Salvo la capa de ceniza el bosque parecía intacto. Pronto los arboles caidos de alrededor les indicaron que habían perdido el camino y la familia dirigió sus pasos hacia el fondo del valle, donde tarde o temprano encontrarian el green river, y siguiéndolo la carretera donde habían dejado el coche. Las cenizas que se levantaban con su paso les invadían las fosas nasales y aveces se metían en lo ojos y los dejaba virtualmente ciegos y llorosos durante un buen rato.

Llegaron al rio por la tarde totalmente exhaustos. El encuentro fué poco alentador: Green River parecía cemento líquido.

Sacando fuerzas de flaqueza continuaron adelante, mientra agotaban el poco agua que les quedaba en las cantimploras refrescando sus secas gargantas. Bonnie se había portado como una valiente, pero la extenuación hacía presa en ella también. Estaba taciturna y con la mirada vacia. Al final de la tarde salieron de la sombra de Black Mountain, y el espectáculo se tornó todavía más desolador. Una barrera infranqueable de cientos de miles de árboles, hasta donde alcanzaba la vista, yacian tumbados en el suelo, arrancados de raiz, sin hojas, esqueletos enormes de lo que horas antes había sido un antiguo bosque. El olor a humo era muy intenso. Hacia el sur se veía una columna gigantesca que se elevaba hacia el cielo decenas de kilómetros. El cielo estaba cargado de electricidad estática, y se veían relámpagos constantemente hendiendo el aire. La visión era dantésca. Aquello era verdaderamente el infierno en la tierra.

Era imposible seguir por aquella ruta, y además se les había agotado el agua. Mike y Lu decidieron abortar la idea de llegar al coche y desesperados montaron la tienda allí mismo. Fué una decisión muy dura pero la única que tenían fuerzas para tomar. Intentaron filtrar un poco de agua del rio a la cantimplora con un pañuelo, pero no lograron gran cosa. Se dispusieron a pasar la noche, con el miedo atenazándoles los corazones cada vez que oían los chasquidos de los relámpagos, ante la creciente posibilidad de que una chispa iniciase un incendio nocturno del que iba a ser imposible escapar. Terra no lloró, nadie lloró esa noche. Mike y Lu intentaron toda la noche animar a su hija de 4 años con creciente preocupación, Bonney parecía haberse sumido en un estado de shock...
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El 18 de Mayo, hace 28 años el Monte Saint Helens, un estratovolcan situado a 158 kilómetros al sureste de Seattle entro en erupción.

Dicha erupción volcánica fue la más mortífera y económicamente destructora en la historia de los EE.UU. Una gigantesca explosión con una energía equivalente a 500 bombas nucleares arrancó buena parte de la cumbre, reduciéndola en 4oo metros desde los 2.950 originales, y reemplazándola con un cráter en forma de herradura de 1,5 km de ancho. La masiva avalancha de escombros que sobrevino fue de hasta 2,3 km3 en volumen, convirtiéndola en la mayor en la historia registrada.

La familia Moore se salvó por que el Pico Minnie y el Monte Black actuaron de pantallas frente a la nube piroplástica, pero 57 personas murieron por la erupción, así como miles de animales, muchos de ellos muy cerca de donde ellos habían acampado. Green River Valley se encontraba 2 valles más allá del Monte St. Helens, a más de 20 kilómetros, y la zona estába fuera del límite acordonado por las autoridades ante un posible erupción del activo volcan. Era un lugar razonablemente seguro.

Mike y su familia consiguieron sobrevivir a la noche y al día siguente encontraron un riachuelo con agua lo suficientemente limpia como para prepararse una comida y saciar su sed. Por la tarde del segundo día, 3o horas después de la explosión fueron rescatados por un helicoptero.

Os recomiendo el siguiente artículo de la wiki sobre la erupción de 1980, es muy interesante y bastante bueno.


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El mismo día, 18 de mayo, pero 28 años después Rebeca y yo estuvimos presentándole nuestros respetos al ahora aparentemente dormido volcán.

La galería de fotos aquí.